La Iglesia Episcopal ha sido reestructurada, es por ello que queremos comentarles sobre algunos cambios, particularmente como afectará nuestro trabajo en las áreas de refugiados e inmigración. EMM (Episcopal Migration Ministries) esta ahora enfocada primariamente en su programa de reasentamiento de refugiados en su oficina central en la ciudad de Nueva York. EMM recibe financiamiento federal, aunque depende del apoyo de parroquias y una red de afiliados para proveer servicios directos a refugiados. La Oficina de Relaciones Gubernamentales en Washington DC, parte del Advocacy Center, una de las cuatro misiones de la nueva estructura, ahora incluye una persona dedicada tiempo completo a inmigración y refugiados.
Ana White es esta nueva persona y podrá dedicar más tiempo a inmigración y refugiados, a temas como reasentamiento de refugiados, reforma migratoria, etc. Esta nueva estructura refleja el compromiso de la iglesia Episcopal hacia la causa de inmigrantes y refugiados.
Como ustedes ya conocen la actual política migratoria en todo el país, desde todos los niveles, federal, estatal y local, esta afectando de manera adversa nuestras comunidades. Las políticas más agresivas, tienen como consecuencias no sólo la disrupción del status quo, sino que también victimización de los inmigrantes y división de nuestras familias. Mientras tanto, los derechos de aquellos que caen victimas de estas políticas, como el mejor interés de nuestra nación, son ignorados. Es por ello, que es importante que la Iglesia, y otros actores, creen conciencia sobre estas políticas que no hacen más que confrontar la comunidad inmigrante y mantengan una postura contraria a estos intentos que dividen a la gente de fe y buena voluntad. Es necesario que trabajemos juntos para crear una fuerza más ponderosa en favor de una reforma migratoria comprensiva y para promover justicia en general.